Certificación de producto
Un organismo independiente puede evaluar el producto bajo un esquema definido y autorizar el uso de una marca reconocida.
Existen certificaciones internacionales, normas, ensayos técnicos y validaciones operativas que ayudan a comprender y respaldar el comportamiento de materiales y productos compostables. Cada herramienta aporta información distinta y, en conjunto, permite tomar mejores decisiones.
Sigue bajando para conocer los respaldos disponibles ↓Según la etapa de desarrollo y la aplicación, una solución compostable puede apoyarse en certificaciones de tercera parte, normas técnicas, análisis de laboratorio, experiencias en plantas de compostaje, evaluaciones de contacto con alimentos y alianzas con actores capaces de orientar y gestionar el residuo.
Un organismo independiente puede evaluar el producto bajo un esquema definido y autorizar el uso de una marca reconocida.
Definen criterios como biodegradación, desintegración, control de componentes y efectos sobre el compost.
Permiten conocer propiedades y comportamientos concretos de una muestra mediante métodos técnicos especializados.
Gestores, plantas y organizaciones ambientales pueden aportar experiencia práctica, condiciones de recepción y rutas reales para orientar el fin de vida.
Cada esquema responde a condiciones y mercados determinados. Conocer su alcance ayuda a distinguir compostaje industrial, doméstico y otros ambientes de biodegradación.
Identifica productos destinados a plantas de compostaje industrial, donde existen temperaturas y condiciones de proceso controladas.
Evalúa productos para condiciones de compostaje doméstico, normalmente menos intensas y variables que las de una planta industrial.
Marca utilizada para productos y embalajes que cumplen requisitos asociados al compostaje industrial conforme al esquema aplicable.
BPI realiza verificación de tercera parte para productos que cumplen estándares ASTM de compostabilidad y mantiene un catálogo público de productos certificados.
Pueden existir otros organismos y programas que certifiquen productos según normas nacionales, internacionales o protocolos propios.
Una norma define requisitos y métodos. Una certificación utiliza esos requisitos dentro de un proceso de evaluación, revisión y autorización de marca.
Referencia ampliamente utilizada para envases recuperables mediante compostaje y biodegradación en condiciones industriales.
Especificación para etiquetar plásticos y productos diseñados para compostaje aeróbico en instalaciones municipales o industriales.
Especifica requisitos para plásticos aptos para reciclaje orgánico, considerando desintegración, biodegradación, efectos sobre organismos terrestres y control de componentes.
Las normas entregan el marco técnico. Los organismos de certificación y los laboratorios utilizan esos criterios para evaluar materiales, productos y procesos.
Una planta puede realizar pruebas piloto, evaluar muestras, aceptar determinados productos o emitir una carta, informe o declaración privada sobre su comportamiento dentro de su proceso.
Evaluación en condiciones reales o piloto de su tecnología.
Condiciones de recepción, separación y volumen aceptado.
Resultados sobre desintegración o compatibilidad con su proceso.
Una ruta concreta para gestionar residuos de clientes o programas.
Una declaración, prueba piloto o carta de aceptación puede mostrar cómo se comporta un producto dentro de una instalación y ayudar a construir rutas locales de gestión.
Este tipo de respaldo complementa la información técnica y acerca el producto a una operación real de compostaje.
Entre los actores y referentes que aportan experiencia e infraestructura se encuentran DE RAÍZ CHILE, ARMONY SUSTENTABLE, VOLTA y distintos PROGRAMAS MUNICIPALES. Cada uno participa desde escalas, territorios y modelos operativos diferentes.
También es importante considerar qué materiales aceptan y recomiendan los recolectores de residuos orgánicos y gestores que operan cada ruta. Referentes como RESITER, KARÜBAG, las MUNICIPALIDADES y los PUNTOS LIMPIOS pueden orientar la separación, recepción y derivación según las condiciones disponibles en cada territorio.
Un informe de laboratorio responde una pregunta concreta. Su valor depende del método utilizado, la competencia del laboratorio, la identificación de la muestra y la interpretación correcta del resultado.
Evalúa la conversión biológica del carbono del material bajo condiciones y plazos definidos por el método.
Mide cómo el producto pierde su forma y se fragmenta durante un proceso de compostaje simulado o real.
Analiza si el compost resultante produce efectos adversos en germinación, crecimiento vegetal u organismos evaluados.
Determina concentraciones de elementos o sustancias relevantes para el estándar, protocolo o aplicación.
Pueden evaluar calidad sanitaria, presencia de microorganismos indicadores o condiciones del compost, según el objetivo del estudio.
Evalúa seguridad y migración para la aplicación alimentaria. Es un respaldo distinto de la compostabilidad y debe cumplir la regulación aplicable.
En Chile y Latinoamérica existen distintas capacidades técnicas. UDT de la Universidad de Concepción es un referente nacional en investigación y desarrollo de biomateriales y ha trabajado en formulaciones biodegradables y compostables.
No es la única capacidad disponible: también existen laboratorios especializados como ECOLABEN de LABEN Chile y servicios de evaluación de biodegradabilidad y compostabilidad desarrollados por organizaciones como SGS. La oferta regional continúa creciendo.
Las certificaciones, los informes técnicos y la experiencia operativa no compiten entre sí: pueden combinarse para comprender mejor el producto y facilitar su gestión.
| Tipo de respaldo | Qué aporta | Cómo fortalece la solución |
|---|---|---|
| Certificación de tercera parte | Evaluación bajo un esquema y criterios reconocidos. | Facilita la comunicación y comparación en mercados que reconocen esa marca. |
| Informe de laboratorio | Datos específicos sobre comportamiento, seguridad o composición. | Permite tomar decisiones técnicas y desarrollar mejoras. |
| Validación de planta | Experiencia dentro de una operación real o piloto. | Ayuda a definir condiciones de recepción y una ruta local de gestión. |
| Respaldo del ecosistema | Conexión con gestores, plantas, referentes y organizaciones ambientales. | Convierte la información técnica en educación, acceso y posibilidades reales de compostaje. |
La información técnica permite comprender el producto. El ecosistema permite actuar: educa al usuario, conecta con gestores y facilita que el residuo llegue a una planta o sistema compatible.
Fabricantes que diseñan y entregan información clara.
Empresas y pymes que educan a sus clientes.
Usuarios que separan y siguen las instrucciones.
Gestores, plantas y referentes ambientales que hacen posible la gestión.
En Empaqueverde entendemos que fabricar packaging compostable es solo una parte del desafío. Nuestra relación con gestores de residuos, plantas de compostaje y referentes del mundo ambiental nos permite acompañar a empresas y pymes con orientación, educación y conexiones que acercan el producto a una disposición responsable.
No exactamente. Son organizaciones o esquemas de certificación que evalúan productos utilizando criterios técnicos y normas aplicables.
No. Son normas o especificaciones técnicas. Para utilizar una marca de certificación debe existir una evaluación y autorización del organismo correspondiente.
Puede mostrar compatibilidad con una operación real, aportar resultados de pruebas piloto, definir condiciones de recepción y ayudar a construir una ruta local de gestión.
Entrega datos concretos sobre una muestra y una propiedad determinada. Puede servir para desarrollo, control, validación técnica o como parte de procesos de evaluación más amplios.
No. La aptitud para contacto alimentario y la compostabilidad responden a objetivos distintos. Un producto destinado a alimentos puede necesitar ambos tipos de respaldo.
Porque el producto necesita instrucciones, separación, recolección y acceso a un sistema compatible. Los gestores, plantas y organizaciones ambientales convierten la intención en una posibilidad real de tratamiento.
Información sobre materiales y aplicación, análisis o respaldos disponibles, instrucciones de uso y disposición, y evidencia de que el proveedor comprende o participa en una ruta de gestión para el residuo.
Conoce cómo Empaqueverde conecta fabricación, educación, empresas, usuarios, gestores y plantas para acercar cada solución a una disposición adecuada.